Category: Vegetarianismo :-)


Vive y deja Vivir

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 La primera ley de la ciencia oculta es “no matarás”, y esto debe tenerlo muy en cuenta el aspirante a la vida superior.

No podemos crear ni siquiera una partícula de barro, y, por lo tanto, no tenemos derecho a destruir ni la más mínima forma.

Todas las formas son expresiones de la Vida Una, de la Vida de Dios. No tenemos derecho a destruir la Forma por medio de la cual está la Vida adquiriendo experiencia y obligarla a construirse un nuevo vehículo.

Ella Wheeler Wilcox con la verdadera compasión de todas las almas avanzadas, campeones de la máxima ocultista, escribió las siguientes hermosísimas palabras:

 

– Yo soy la voz de los que no hablan, y por mí hablarán los que son mudos. Y mi voz resonará en los oídos del mundo hasta el cansancio, hasta que escuche y sepa los errores que comete con los débiles que carecen de palabra.

– El mismo poder formó al gorrión que al hombre, el rey. El Dios del todo dio una chispa anímica a todos los seres de pelo o pluma.

– Yo soy el guardián de mi hermano, y yo libraré su batalla; y haré la defensa del animal y del ave, hasta que el mundo haga las cosas como se debe.

 

Algunas veces se objeta que también tomamos la vida cuando comemos vegetales y frutas; pero esta objeción está basada sobre una mal entendida comprensión de los hechos. Cuando la fruta está madura, ya ha realizado su propósito, que es como matriz para la simiente. Si no se come se pudre y pierde. Además, está destinada a servir de alimento del animal y al hombre, proporcionando así a la simiente una oportunidad para crecer al caer en un suelo fértil. Además, de igual manera que el óvulo y el semen de los seres humanos es estéril sin el átomo-simiente del Ego reencarnante y sin la matriz del cuerpo vital, así también cualquier huevo o semilla en sí misma está desprovista de vida.

 

Si se le proporcionan las condiciones necesarias de incubación o tierra, la vida del espíritu-grupo entra en ella, aprovechando así la oportunidad para asegurarse la producción de un cuerpo denso. Si al huevo o a la semilla se los aplasta, se cocinan o no se les proporcionan las condiciones necesarias para la vida, la oportunidad se pierde, y eso es todo.

 

En el estado actual de nuestra jornada evolutiva, todos sabemos ya que está mal el matar, y el hombre protege y ama a los animales en todos los casos en los que sus gustos y egoístas intereses no le ciegan en sus derechos. La ley protege hasta a los gatos o a los perros contra toda crueldad desenfrenada. Salvo en el deporte (la más desenfrenada de todas nuestras crueldades contra el reino animal), siempre se mata a los animales para ganar dinero. Pero los devotos del deporte matan a esas pobres criaturas indefensas con el solo objeto de crear una falsa idea de sus proezas cinegéticas.

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“La comida que cada persona prefiere es de 3 clases, en función de las 3 modalidades de la naturaleza material…

Las comidas que les gustan aquellos que están en el plano de la modalidad de la bondad, aumentan la duración de la vida, purifican la existencia de uno, y dan fuerza, salud, felicidad y satisfacción. Esas comidas son untuosas, jugosas, sanas y agradables al corazón.

 Las comidas que son demasiado amargas, demasiado agrias, saladas, calientes, picantes, secas y que queman, les gusta aquellos que están en la modalidad de la pasión. Esas comidas causa aflicción, sufrimiento y enfermedades.

La comida que se prepara mas de 3 horas antes de ser ingerida, la comida desabrida, descompuesta y podrida, y la comida echa de cosas impuras, les gusta aquellos que están en el plano de la modalidad de la oscuridad” (el bhagavad –gita 17-7,8,9,10)

” El proposito del alimento es incrementar la duracion de la vida, purificar la mente y auxiliar la fuerza corporal

“Pero… Un momento… ¡Las plantas también sienten!”

Gracias por tu sensibilidad con el mundo vegetal; veo que te interesa este tema, te recomiendo la lectura del libro “La vida secreta de las plantas” de Peter Tompkins y Christopher Bird, que explica las relaciones emocionales entre los hombres y las plantas.

Si así fuera, la vaca que tú te comes mató, cuantitativamente, muchas más plantas que yo para llegar a tu plato.

En cualquier caso, has de saber que las plantas, a diferencia de los animales, no tienen sistema nervioso. Por tanto no hay sufrimiento, ni es comparable. Es tan sencillo como esto: ver una persona arrancar una lechuga de la tierra o coger una manzana de un árbol, es algo que un niño vería con naturalidad, mientras que jamás llevaríamos a nuestros niños de excursión dentro de un matadero.

De hecho las plantas solo mueren cuando se las cocina, en vivo pasan a formar parte del organismo que las ingiere, una especie de alquimia con nuestras energías. Para ellas no hay información de “muerte” durante este proceso.

La función de la gran mayoría de los vegetales es ser ingerido para así regular los ecosistemas, fueron concebidos para ello.

“Bueno de algo hay que morir, la vida son dos días, prefiero vivir feliz 60 años y comer así no te garantiza ser inmortal… etc.”

Lo importante no es cuándo se muere sino cómo se vive. No vivo así por vivir muchos años, sino porque los que viva, los viva con salud; hay muchos muertos en vida, a mí no me vale llegar a los 80 años en silla de ruedas y con oxígeno después de 10 años de hospitales, médicos, operaciones, sufrimiento propio, y ajeno (no sólo de los animales que han muerto por el camino para que yo me alimente, sino del sufrimiento de mis seres queridos por mi salud).

Hoy en día, tampoco podemos decir que el ser humano “VIVE MÁS” sino que SOBREVIVE más… Y ello se debe, en parte a que muchas veces somos mantenidos artificialmente en vida, mediante miles de fármacos, drogas y máquinas.

Esa no es la vida que quiero para mí, ni la que querría para mis hijos.

“Los animales se crían y están para alimentarnos.”

Todo ser vivo tiene su propia voluntad de vivir y de no sufrir, aunque la ignoremos. No está bien hacer algo sólo porque PUEDES hacerlo y porque todo el mundo lo hace.

Es triste, pero el mayor genocidio del planeta, muy por encima de crímenes de guerra, de exterminaciones racistas… es la masacre que durante miles de años hemos realizado con nuestros hermanos, los animales no humanos. Tengo la esperanza de que algún día el hombre rectifique, se avergüence de ello y evolucione hacia una forma de vida más justa y noble.

“Aunque tú no comas animales, el resto de la humanidad va a seguir comiéndolos.”

Tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo – Ghandi.

“Así es la vida: ¡El león se come al ciervo y yo me como a la vaca!”

El león no tiene otra opción; tú, sí. Se supone que esa elección es lo que nos hace llamarnos “humanos” y nos distingue de los animales.

Además, él está preparado fisiológicamente para digerir la carne; tú, no.

 

NA NOTA PERSONAL RESPECTO A LA ÉTICA

Imagina que un día te levantas en un mundo en el que la gente se hace zapatos y abrigos con piel de bebé. Un mundo en el que encierran a las mujeres en una fábrica, las violan cada 9 meses y después roban a sus bebés para sacarles la leche y venderla en formato brick, para que luego la gente coma tierna carne de bebé y jamón de bebé, diciendo que sí, que les da pena pero que está muy rico y que lo necesitan. ¿No lucharías con uñas y dientes por evitarlo?

Para mí, el mundo YA es así.

Y si me dices que no es lo mismo un cerdo que un bebé, te diré que son especies distintas, pero ambos sienten dolor. Para mí, eso ya es motivo suficiente; no necesito saber si piensan o son inteligentes. Cuando se hacen diferencias entre sexos, favoreciendo a unos u otros, se utiliza el término sexista, si se hacen entre razas, se utiliza el término racista. Al hacer diferencias entre especies, deberíamos utilizar el término especista. Es lo justo.

Hay quien asegura que por no tener inteligencia (una idea completamente falsa) está justificado que mueran para nuestro provecho, entonces ¿las personas con síndrome de down, también? Además ¿quién puede asegurar que los animales no tienen su propia forma de inteligencia sólo porque no sepamos comunicarnos con ellos? Lo que sí tienen seguro, es su propia voluntad de vivir.

Se puede vivir perfectamente sin utilizar a los animales como recurso. YO LO HAGO. Es más saludable, no produce sufrimiento y es más sostenible.

Esto no me hace mejor persona que los demás, pero sí, más saludable, más consciente y feliz. No me siento superior por ser vegana o crudivegana; de hecho, soy vegana porque NO me siento superior.

Irene Bueno.

—————————-El que quiere busca cómo, el que no…, busca excusas. Yo quería comer sano y busqué la manera.

Alimentarse de carne, de cadáver, es ingerir la muerte, es renunciar a la verdadera vida, es volver al plano animal y negar el perfeccionamiento evolutivo. Comer más de lo necesario es entorpecerse animalizarse, decaer, ridiculizarse, embotarse y atrofiar sus facultades superiores, es elegir la muerte.

Puesto que conoces el camino, has experimentado las diferentes vías y sabes cuál es la es la que te liberará, no aplaces más para un tiempo incierto lo que debes hacer, ahora mismo. Que esto no agrade a tus vecinos, es deplorable para ellos, tu ejemplo les será materia fecunda de reflexiones, que hará siempre un mínimo de buena labor. 🙂

Podríamos prolongar las citas y las referencias, pero ya hoy está ampliamente demostrado, tanto por las autoridades religiosas como por los análisis científicos, que estas abstinencias de carne animal, de bebidas alcohólicas, de tabaco, etc., son los puntos de partida de toda evolución hacia cualquier perfeccionamiento que sea, por lo cual es inútil insistir más con respecto a esta cuestión.

Ya sea en lo espiritual o únicamente en el plano material, lo que se denomina YAMA en Yoga, es en la vida corriente una pura precaución contra la degeneración de las facultades humanas. Los nombres más ilustres de la historia son un testimonio favorable al régimen naturista, como los de los grandes maestros: Hanahpu, Quetzalcóatl, Huirakutcha, Osiris, Rama, Krishna, Lao-Tsé, Confucio, Buddha, Jesús.

Los más grandes pensadores han defendido la causa vegetariana: Pitágoras, Tales, Plutarco, Porfirio, Epicuro, Diógenes, Homero, Heráclito, Platón, Hipócrates, Sócrates, Aristóteles, Séneca, Cicerón, etc.

Sin ninguna parcialidad se pueden nombrar las celebridades más diversas, ya sea de la ciencia, del arte o de la filosofía: San Pedro, Leonardo da Vinci, Voltaire, Juan Jacobo Rousseau, Humboldt, Netzche, Lamartine, Wagner y cuántas otras personalidades que se han istinguido en la manifestación humana practicando esta primera disciplina a la ual se ha unido el 50% de la humanidad.

En efecto, la mitad de los habitantes e nuestro planeta no ha aceptado todavía este signo elemental de la sabiduría que  es el primer paso hacia la liberación final, la cual debe manifestarse por una era de paz.

Debemos realizar la necesidad que constituye el régimen vegetariano, para todos en general, y particularmente para el investigador de la Verdad; ¿cómo se puede hablar de perfección individual si el alimento diario es el producto de un asesinato? El consumo del sustento animal, coloca al ser humano en el mismo plano vibratorio de aquellos animales con cuya carne se nutre y que como sabemos, son inferiores a nosotros.

 Es de fundamental importancia saber que la posición vertical, los intestinos largos, los dientes conformados para comer frutas y legumbres, la ausencia de jugos gástricos ácidos indispensables para la disolución del alimento animal, hacen del hombre, necesariamente, un ser vegetariano.

 La alimentación carnívora animaliza al individuo. El magnetismo constituido por vibraciones bajas producidas por los animales, impregna al doble, que al reaccionar en forma natural, transmite los instintos bestiales al ser humano.

 Los que se oponen al vegetarianismo, siempre proclaman lo indispensable De las proteínas contenidas en la carne. Esto es muy cierto, pero no se debería olvidar que para asimilar un 10% de esta preciosa materia contenida en la carne, uno está obligado a ingerir un 90% de toxinas. Mientras que es tan sencillo tomar las proteínas, comiendo mantequilla y queso fresco. Para aquellos que quieren evitar todo contacto aún indirecto con el animal, queda el recurso de las nueces, almendras, etc., que representan la misma ventaja.

No podemos vivir creyendo que somos seres conscientes si no sabemos de qué nos alimentamos y qué repercusión tiene eso para toda la Tierra.

Ni somos conscientes del daño que hace al planeta, por ejemplo, el consumo de carne, debemos saber ciertos datos que demuestran la insostenibilidad medio-ambiental de la cultura carnívora.

“Para la obtención de 1 Kg de carne de vaca se necesitan 15.000 l. de agua y 15 Kg de cereales. De un cultivo de 100 m cuadrados de soja se obtienen 5 Kg de proteína. Si se utiliza para alimentar al ganado, sólo se conseguirá 1/2 Kg de carne. 

– El 80 % de los recurso acuíferos del planeta se destina al consumo del ganado. 

– El modo de vida carnívoro del 25 % de la población mundial, se queda con más de la mitad de la producción total de grano, en un planeta con casi mil millones de personas desnutridas. Si cada habitante del primer mundo redujera su consumo de carne en un 10 %, el grano sobrante bastaría para alimentar a los 60 millones de personas que mueren cada año de hambre. 

– Durante su vida, un consumidor medio de carne occidental come 11 vacas, 43 cerdos, 36 ovejas y 1.100 pollos. 

– Contribuimos a la manipulación industrial de animales, sometidos demasiado a menudo a unas condiciones terribles de vida, hacinados en diminutas jaulas toda su vida sin poderse casi mover, separados de sus hijos al nacer, engordados exagerada y artificialmente, enfermos y cebados con antibióticos para mantenerlos vivos en ese cruel entorno.“

 

 El caso de los jugos de fruta, que supuestamente contienen vitaminas incluso añadidas, es otra falsedad. Cualquier fruta ­minutos después de exprimida ya ha perdido sus vitaminas, así que cuando compras jugos de fruta envasados, están comprando un agua cara, llena de aditivos químicos. Es decir, algo peligroso y totalmente innecesario. Las bebidas con gas, tienen el añadido de dióxido de carbono. Si, ese mismo gas que sueltan los coches, derivado de la combustión del petróleo.

El hombre no muere, sino que se mata, como ya lo decía Lavoisier.

En Una lección de anatomía comparada el Profesor Cuvier, anota: “Si la carne de los animales no estuviera preparada y cocinada con especias para ocultar su olor cadavérico, el hombre jamás podría resolverse a comerla”.

 Se sabe que desde hace más de 30 años, los numerosos fisiólogos que han estudiado la cuestión, han aislado los productos de la putrefacción animal, de los cuales, los principales son las leucomaínas y las ptomaínas (100 gramos de carne contienen de 500 a 1.000 miligramos de purinas); se puede todavía citar la parvolina, la hydrocollidina, la midaleína, la purina, que tienen origen en la descomposición cadavérica derivada de la lecticina, que es un veneno violento como el CURARE o MUSCARINA.

 Algunos espíritus investigadores dirán que los microbios y los necróforos mueren al cocinar el pedazo de cadáver de buey, ternero o cerdo que se absorbe diariamente. . . Les dejamos de buena gana esta excusa y pasamos más bien a la explicación para las gentes que piensan, es decir, para los seres humanos verdaderos que creen que el Espíritu actúa sobre la materia. Esta alimentación carnívora coloca simplemente al hombre en su plano inferior, ya que asimilando igualmente lo del animal se animaliza; los ocultistas saben también que la sangre animal contiene una multitud de elementales (esos espíritus en germen que no han pasado todavía al estado humanidad) los cuales pueden así incorporarse en los seres espiritualmente sanos. Ponerse en meditación, practicar el éxtasis, tener dones de mediumnidad, entregarse a fenómenos psíquicos es de lo más perjudicial para los individuos que ingieren carne muerta.

 En la base de todas las religiones hay un mandamiento que dice no matarás, sin que se especifique que tenemos derecho a cometer un crimen con tal o cual animal. Algunos responden: “yo no he matado jamás”, pero olvidan realmente que pagan, con largueza, a otro hombre para que de oficio ¡lo haga y le corte, le pese y le envuelva el pedazo de su gusto!.

“Emitir bellas teorías es bueno; practicarlas es mejor.” 😉

El acto de alimentarnos, ha de­­ realizarse bajo los mismos principios que la meditación. Cada cosa que nos llevemos a la boca debe ser elegida de un modo consciente y con unos propósitos específicos. Si nos rendimos al puro instinto del hambre y simplemente nos llenamos la panza con lo primero que encontremos, pensando que la cosa está en  llenar un vacío o algo así, no nos estamos alimentando sino llenando de toxinas y desequilibrando el organismo.

El proceso de nutrición, comienza desde la elección de aquello que nos va a aportar la energía necesaria para que nuestros procesos vitales sigan su curso. Los científicos dicen que necesitamos un porcentaje determinado de calorías, que, a modo de combustible, haría funcionar la máquina de nuestro organismo. Esto es falso. El organismo no necesita ningún combustible para su funcionamiento, porque no somos una máquina. El alimento no lo es todo para el sustento, de hecho es sólo una mínima parte de toda  aquella energía con la que necesitamos interactuar, la mayor parte proviene de la respiración y la luz.


El acto de alimentarse no es más que un acto de intercambio, una interacción de nuestra energía con la energía cósmica, y la fluidez y grado de consciencia de este acto es lo que determina el nivel de compenetración. Es decir, tenemos que saber  qué es lo que vamos a tragar y todo lo que va a pasar dentro de nuestro cuerpo (vehículo de viaje) con eso que tragamos. 

Para empezar, debemos concebir a nuestro organismo, como parte de una red que engloba toda la tierra y sus múltiples organismos. El cuerpo humano está lleno de bacterias y virus que coexisten con nosotros y sin los cuáles no podríamos existir ni haber llegado a ser lo que somos, en una continua simbiosis. Lo que consumimos, no sólo tiene que ser también bueno para ellos, nuestros inquilinos internos, sino también para todos los otros seres que pueblan el planeta. Respetando este equilibrio, nos respetamos a nosotros mismos. No podemos vivir creyendo que somos seres conscientes si no sabemos de qué nos alimentamos y qué repercusión tiene eso para toda la Tierra.

Si somos conscientes del daño que hace al planeta, por ejemplo, el consumo de carne, debemos saber ciertos datos que demuestran la insostenibilidad medio-ambiental de la cultura carnívora.

“Para la obtención de 1 Kg de carne de vaca se necesitan 15.000 l. de agua y 15 Kg de cereales. De un cultivo de 100 m cuadrados de soja se obtienen 5 Kg de proteína. Si se utiliza para alimentar al ganado, sólo se conseguirá 1/2 Kg de carne. 

– El 80 % de los recurso acuíferos del planeta se destina al consumo del ganado. 

– El modo de vida carnívoro del 25 % de la población mundial, se queda con más de la mitad de la producción total de grano, en un planeta con casi mil millones de personas desnutridas. Si cada habitante del primer mundo redujera su consumo de carne en un 10 %, el grano sobrante bastaría para alimentar a los 60 millones de personas que mueren cada año de hambre. 

– Durante su vida, un consumidor medio de carne occidental come 11 vacas, 43 cerdos, 36 ovejas y 1.100 pollos. 

– Contribuimos a la manipulación industrial de animales, sometidos demasiado a menudo a unas condiciones terribles de vida, hacinados en diminutas jaulas toda su vida sin poderse casi mover, separados de sus hijos al nacer, engordados exagerada y artificialmente, enfermos y cebados con antibióticos para mantenerlos vivos en ese cruel entorno.“

Citado de : http://www.alejandrovaquerizo.com/page4/page2/page2.html
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Después de leer esto, lo más natural sería simplemente dar un paso al frente en la defensa de la tierra. Este, por supuesto, debido a que nuestro ego no es capaz de semejante sacrificio, es un acto posterior al conocimiento de que el mito de las proteínas provenientes únicamente de la carne ha sido un invento de las industrias cárnicas para mantener a la gente enganchada a la maquinaria de consumo. Las proteínas, están también presentes en los vegetales, y son mucho más saludables que las de origen animal. Importante también informarse acerca de la cantidad de hormonas, antibióticos y antidepresivos que les inyectan a los animales estabulados (la mayoría de las granjas actuales) las cuales van a parar directamente a nuestra sangre…

Los efectos que ejercen estas sustancias químicas dentro de nosotros, responden a los intereses del sistema de tenernos bajo control, débiles y sin energía, para que sigamos dormidos y trabajando como esclavos autómatas a su servicio.

La Industria Farmacéutica, se ha adueñado de todas las mentes y bolsillos, poniéndose a sí misma el sello de lo oficial. De esta manera, opera sobre la salud de la población, de la mano de la OMS, dictando un esquema de vida que responde a los imperativos del neoliberalismo. La apología del Libre Mercado dice que en esta vida lo importante no es que estés equilibrado con tu entorno, sino que tengas dinero y poder sobre otros. Que el más débil perezca en la batalla es una cuestión natural, dicen, puesto que todo es una batalla  por comer o ser comido. Extraña manera de ver y hacer las cosas… 

La vida nos demuestra que hay muchas otras fuerzas más importantes en los procesos de existencia que la competitividad. Si no funcionáramos a través del cuidado mutuo, la colaboración y la integración, nos hubiéramos extinguido hace ya mucho rato. La vida es ante todo una cópula sagrada, un unión y continua transformación en torno a viajes compartidos, experiencias colectivas interconectadas, vibraciones en sintonía.

En un tipo de sociedad que no haya perdido su vínculo con la tierra la gente sabe de los ciclos de origen del alimento y su posterior devolución a la tierra. Sus habitantes VEN cómo nace todo, y se vive una co-relación del humano y su entorno vivo. La existencia transcurre en comunión con los animales, con las plantas sagradas, y se mantiene la sabiduría de la curación natural, que nos armoniza con los elementos. Todo son claves a nuestro alrededor, nos hablan las mareas, las lunas, los vientos y los soles.

¿Cuándo fue que empezamos a creer que estos eran solamente cuentos antiguos? ¿Desde cuando la humanidad tiene como dogma el creer solamente en la “ciencia“ oficial? Muy poco tiempo comparado con nuestra larga existencia en la Tierra.

En el mundo de las ciudades y lo que se llama la sociedad moderna, el vínculo con la tierra se ha perdido, esto es un hecho. Las personas han llegado incluso a aceptar como cierto CREENCIAS tales como que el polen de las flores de la primavera puede enfermarlos, lo cual significa ser víctimas de una estrategia de los poderes financieros para seguirte vendiendo la palabra PROGRESO como símbolo de desconexión con lo vivo. Esto es, se acepta como parte de la vida ser dependiente de las máquinas y estar rodeado de  cosas hechas por máquinas y actuar uno mismo como una especie de máquina, hasta el punto de que la VIDA real: la tierra, los animales, las plantas, parece ser algo prescindible…

El sistema social bajo el que vivimos, pone los valores del dinero por encima de todas las cosas, es decir, toda la estructura social está regida por el mercado, y qué es el mercado? pues una constante especulación monetaria que juega con el modo en que vivimos, con lo que consideramos necesario para vivir y por tanto lo que consumimos.

La manera en que este proceso de compra-venta se realiza es manipulando nuestra percepción, a través de los medios y la publicidad en específico. Parece que todos sabemos que los anuncios publicitarios son mentira, pues están usando el lenguaje visual o audiovisual para sugestionarnos con ideas que muchas veces de un modo inconsciente pasamos a aceptar como ciertas. Sin embargo, en verdad vivimos ignorándolo.

Tal es el caso, por ejemplo, de un spot publicitario donde se sugiere que el refresco Fanta aminora los efectos del catarro, apelando únicamente a las propiedades hidratantes que puede tener el agua dentro de su composición. Esto se podría ver, a través de ojos poco suspicaces como una media-verdad-graciosa-que-quiza-pueda-ser-cierta, o como una vil manipulación de la industria que por venderte ilusión te vende mentiras por un tubo.

El caso de los zumos de fruta, que supuestamente contienen vitaminas incluso añadidas, es otra falsedad. Cualquier fruta ­minutos después de exprimida ya ha perdido sus vitaminas, así que cuando compras zumos de fruta envasados, están comprando un agua cara, llena de aditivos químicos. Es decir, algo peligroso y totalmente innecesario. Las bebidas con gas, tienen el añadido de dióxido de carbono. Si, ese mismo gas que sueltan los coches, derivado de la combustión del petróleo.

La sociedad se muestra analfabeta de modo general con respecto a la materia nutricional. Existen  muchos grupos de estudio que intentan aproximarse, y cada cual desde su visión aporta diferentes luces. Creo que es válido estudiarlos a todos, sobretodo a las tradiciones más antiguas, para alcanzar la meta de hallar una fluidez relativa a nuestro propio ser, no adaptando esquemas de otros sino re-creando nuestro propio sistema, abiertos e interactuando con las experiencia de otros. En  cualquier caso, hay que empezar por investigar qué es lo que ingerimos.

Existen razones bastante objetivas que nos harían eliminar los productos procesados si queremos asumir una dieta equilibrada. Estas son:

-Están llenos de sustancias químicas que hacen que se conserven durante tiempos tales que de modo natural ya estarían descompuestos, en el caso de los conservantes. Esto te dice que esta llamada conservación es artificial, y lo que te estás comiendo ya no conserva nada vivo dentro, sólo un soporte físico carente de energía vital, y lleno de sustancias nocivas. Por ejemplo:

El aspartamo es un edulcorante artificial sintético presente en todos los alimentos procesados etiquetados como “sin azúcar“ y en todos aquellos en los que especifica “edulcorante“ en el listado de ingredientes sin mencionar el azúcar. También se identifica por los componentes E-91. Esta sustancia química provoca y desarrolla cánceres de diversos tipos, ya que tiene un efecto acumulativo en el organismo.

El flúor, es un supresor mental asociado al Alzheimer y a la aparición de modernas enfermedades degenerativas, que fue introducido por los nazis en el suministro de agua potable a la población, actualmente se sigue añadiendo al agua, -aunque en algunos países de la CEE hace años que fue prohibido- y a muchos productos especificados “con flúor añadido“ como pastas dentales, chicles, etc. La proveniencia fundamental del flúor contenido en estos productos, viene de los desechos de la industria del aluminio.

¿Qué son los alimentos refinados? Pues subproductos alimenticios empobrecidos, resultado de una manipulación industrial. No hay más que ver el proceso de obtención de la azúcar blanca, tan sofisticado que nos hace ver claro el porqué es la droga más adictiva que hay, que tiene enganchada a un alto porcentaje de la población, empezando por los niños. Nada, que se tienen bien trabajada la receta química los poderosos, y no la consideran ilegal.

“Está en la naturaleza del todos los adictos negar que tienen una adicción. Y también lo está apuntar hacia otros adictos y decir “Mi problema no es tan serio como ese”. Especialmente los adictos al azúcar sufren de esta forma de negación, en parte porque en nuestra cultura se subestima grandemente el poder del azúcar como droga. Los anuncios nos empujan a consumirla, las gigantes corporaciones alimenticias nos empujan a consumirla y las situaciones sociales nos empujan también. el azúcar se ha convertido en el mayor contaminante de nuestras comidas. Por otra parte, la negación viene del hecho mismo de que el azúcar afecta el plexo solar, el asiento de la auto estima. Y para dar salida al auto odio resultante, los adictos al azúcar se comprometen en buscar fuera de ellos la adicción. Mantén una mente abierta acerca de esto. Parte de esto quedará registrado y trabajará en tu conciencia superior, no importa cuan vehementemente lo rechaces a nivel conciente.“

Cunningham, Danna y Andrew Ramer: Further dimensions of healing addictions, Cassandra
Press, CA, USA, 1988.

Las harinas refinadas, también son altamente adictivas y acidifican el organismo, que en un estado natural sería alcalino, lo cual reduce el metabolismo. Su uso excedido provoca múltiples enfermedades, además de mantenernos  cansados y con sueño, debido a sus efectos calmantes.
El control que ejerce el sistema sobre la población, se vale de recursos tales como esteriotipar los patrones de consumo, mediante la divulgación de una ciencia oficial que justifica a este aparato y va en contra de la libertad de los seres humanos.

Mantener a los adictos como seres dependientes de la maquinaria que suministra la droga, es el objetivo de todo drugdealer, y como tal, el sistema instituye su negocio. Al retener a la población  enganchada a drogas legales que influyen de modo supresor en sus mentes -mientras prohíbe las que acrecientan la consciencia-, no hace más que demostrar sus verdaderos intereses, claramente contrarios a la vida.

Si permanecemos unidos a esa maquinaria, seremos como esos animales sin derechos que viven una mísera vida en prisión, consumiendo grandes cantidades de anti-depresivos y calmantes y hormonas sintéticas; sirviendo de cobayas reproductoras a la élite oligárquica, -previa renovación de la especie a través de punteras manipulaciones genéticas- para garantizar surtido de nuevos esclavos, que alimentarán a sus amos.

Es hora de de abrir los ojos y preguntarse si cada uno de nuestros actos es una elección consciente, y hasta qué punto estamos comprometidos con ese “darse cuenta“ que nos abre las puertas….

María Villares 13 de junio de 2011

 Artículos recomendados para ampliar información:


http://www.ecoaldea.com/varios/aditivos.htm
http://www.alejandrovaquerizo.com/page4/page2/page2.html
http://www.sexovida.com/medicina_natural/nutricion.htm
http://www.mind-surf.net/drogas/azucar.htm
http://todo-en-salud.com/nutricion-y-dietetica/el-dano-que-producen-las-harinas-y-azucares-refinados

“Desde una edad temprana he rechazado el uso de la carne y llegará el día en que hombres como yo, verán el asesinato de animales como ven el asesinato de personas”.Leonardo Da Vinci ( 1452 -1519 ).

“Mientras el hombre continúe siendo el destructor despiadado de seres inferiores no conocerá la salud ni la paz. Mientras el hombre masacre animales, se matarán unos a otros. Ciertamente aquél que siembra la semilla del asesinato y dolor no puede cosechar gozo y amor”. Pitágoras ( 585-500 A. C. ).

“Si alguien dijera que voy a morir si no como caldo de carne o carne de cordero incluso por consejo médico, preferiría morir. Esa es la base de mi vegetarianismo. Para mí ese fue un gran descubrimiento en mi búsqueda de la verdad”. Mohandas Gandhi.

“Mientras seamos las tumbas vivientes de bestias asesinadas, ¿cómo podemos esperar condiciones ideales sobre esta tierra?”. “El domingo oramos pidiendo que la luz ilumine nuestro camino. Estamos cansados de guerras, no queremos más combates, pero sin embargo, nos atiborramos de cuerpos muertos”. George Bernard Shaw.

“No extraño en absoluto ningún plato de carne, sí extraño el olor a tocino, pero no lo tocaría porque sé de donde viene. Cuando veo a un pedazo de tocino veo a un cerdo, veo un pequeño amigo y es por eso que no lo puedo comer”. “Creo que en el futuro Mc Donalds será vegetariano porque sé que será más económico para ellos. No tendrán que pagarles a todos esos granjeros para que críen a estos animales y los transporten al matadero, será un momento feliz”.
“Si alguien quiere salvar el planeta lo único que tiene que hacer es dejar de comer carne. Esa es la cosa más importante que puedes hacer. Cuando lo piensas es asombroso. El vegetarianismo se ocupa de muchas cosas a la vez: ecología, hambre, crueldad, y es algo espiritual para uno mismo ¡hagámoslo!” Paul McCartney .

“Nada beneficiará tanto la salud humana e incrementará las posibilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra, como la evolución hacia una dieta vegetariana”. Albert Einstein.

“La clasificación de las formas, funciones orgánicas, costumbres y dietas demuestran de un manera evidente que el alimento normal para el hombre es vegetal como los antropoides y los simios y que nuestro dientes caninos están mucho menos desarrollados que los suyos. No estamos destinados para competir con bestias salvajes o animales carnívoros.” Darwin.