0_94882_2493104e_XXL Ningún pensamiento es privado, todo lo que se piensa afecta al universo y determina su marcha. Por ello, la máxima responsabilidad humana es la felicidad. La felicidad de un ser humano determina la felicidad del mundo. La depresión de un ser humano es nefasta para el mismo mundo. El amor entre dos seres determina la unidad del mundo. En cada ser humano existe la sabiduría de todos los universos. Oír la voz que en cada uno habita es ponerse en contacto con esa sabiduría.

Jacobo Grinberg