madre padre

– No creas en nada simplemente porque lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos.

– No creas en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo crean.

– No creas en nada porque así lo hayan creído los sabios de otras épocas.

– No creas en lo que tu propia imaginación te propone cayendo en la trampa de pensar que Dios te lo inspira.

– No creas en lo que dicen las sagradas escrituras, sólo porque ellas lo digan.

– No creas a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano.

– Cree únicamente en lo que tu mismo hayas experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen del discernimiento y a la voz de la conciencia.