534003_317792464990685_1083433732_n

Tu eres el mundo, arrójate a la vastedad, da el salto cuántico, que digo cuántico, arrójate al  salto supremo, brinca al infinito, desde aquí y ahora.

Todos los Budas, los Naguales, los Quetzalcóatl, los Cristos, te están llamando al otro lado, a la eternidad.

 Aunque no lo creas, Dios, la Existencia, el Todo, la Naturaleza, la Armonía cósmica del existir. Nadie está feliz, y eso es porque faltas tú. Eres lo más importante para esta existencia, sin ti, algo falta. ¡Faltas tú! Si Buda pudiera, daría su vida por ti, caminaría por ti. Pero es imposible, tú tienes que tomar la decisión final tu darás el primer paso, y entonces la Existencia dará cien hacia ti, y la Existencia no va cesar de estarte llamando, seguirá hablándote de una u otra forma para que te unas a la danza eterna de la vida, la celebración, el éxtasis divino, el canto ancestral.

Es aquí y ahora. ¡Hazlo ya! El pasado no existe, el futuro tampoco. La matrix te exprimirá hasta el último momento, te venderá espejitos por tu oro, el oro es tu esencia, tu vida, tu energía. Sal del pozo que has cavado. Ya llevas muchos años y vas perdiendo, cada día estás más cerca de la muerte, de hecho, es un milagro total el que ahorita no estés ya muerto. Lo estarás te lo aseguro, todos lo estaremos.

Siddhartha se dio cuenta de ello y renuncio al reino del ego, porque sabía que moriría, tu sabes que morirás pero no haces nada, sigues posponiendo todo, sigues queriendo ser un buscador de sofá, un guerrero fraudulento, un vicioso que se ampara en la búsqueda fumando y bebiendo inconscientemente más allá del hartazgo, en verdad hermano, ¡que bestia eres!, tan sumergido en tu propio ego y amparado con un libro bajo el brazo como consuelo.

 

  Y, muchas veces sé que te has preguntado ¿por dónde seguir? ¿Hacia dónde voy? Te haces tonto para seguir aferrado a tu razón, anda usa la espada y ve a tu corazón, allí empieza todo, cualquier camino es bueno, solo sigue los caminos que tengan corazón, los demás no valen la pena, no llevan a ningún lado, pareciera que sí, pero son solo placebos, solo los caminos con corazón son disfrutables, llenos de amor, de bendición, de dicha, luz, vida, conciencia, energía, paz, armonía. Pero el camino no tiene huellas, todos los Budas arrojan la escalera al final de su camino y sus huellas se borran por donde transitaron, tu tienes que forjar tu propio camino, desde tu propia luz interior. Todos los Budas, los Despiertos, han dicho que el camino es usando el corazón como referencia. Como dicen los sufís: tienes que bajarte al corazón. ¡Todos los Budas son los Sufís de la Conciencia!

 

El verdadero buscador que quiere convertirse en un hombre o mujer de conocimiento, en un verdadero sufí, tiene que ir con confianza absoluta en sí mismo, y con un compromiso total, pero el compromiso es contigo mismo, con tu esencia, tu ser; tienes que hacer un esfuerzo sobrehumano, los esfuerzos no cuentan, solo los súper esfuerzos. El camino con corazón no es para pusilánimes o para temerosos de sí mismos. Es el camino de todos los hombres y mujeres de conocimiento que han pisado este bello planeta. El camino de los Budas. Que son los sufís del Alma.

Un verdadero hombre de conocimiento va por la vida impecablemente, es un don nadie para la gente y la sociedad y sin embargo está fundido con el Todo.

Un verdadero hombre de conocimiento está más allá de la sociedad y la cultura, y sin embargo no huye de ella, vive en el mundo, pero no pertenece al mundo.

Un verdadero hombre de conocimiento va por el mundo como un desconocido total, lleva el éxtasis dentro de sí como si fuera su aura, su botella de vino divino para refrescar a otros, y su locura sagrada junto a su risa para contagiar de lo divino a sus semejantes. Su canto es silencioso, su silencio es un canto sagrado, en silencio, para afinar los corazones de sus semejantes a la música eterna y hacernos a todos participes de la comunión eterna con todos los hombres de conocimiento, con todos los Budas que fueron, que serán y que ya son aquí y ahora.

 

Algo fuera del hombre lo ha sacado de su naturaleza búdica y lo ha convertido en una bestia rapaz, insensible, que mata, que aniquila todo a su paso, ningún animal ha demostrado la bestialidad que hoy día tiene el hombre, el hombre quiere suicidarse, es hora de poner un alto a la propia bestia interior, es hora de que dejes el fango de la ignorancia y te conviertas en lo que ya eres, y seas capaz de volar con alas propias.

 Sé un Buda, no una bestia infrahumana, sé un Buda, no la ignorancia egoica, sé un Buda, no el animal más inferior de todo el planeta.

 Ven, vamos a danzar, te invito a nombre de todos los hombres de conocimiento que existen más allá del tiempo y el espacio, te están esperando, faltas tú, la fiesta no es la misma sin ti, la Gracia Divina no es la misma sin ti, toda la existencia ya te ama, te adora, te aclama, te quiere para amarte, ríndete, solo acéptalo, acepta el Amor de la Existencia total y fúndete en ello.

El hombre de hoy día se ha excluido, mi hermano el hombre reniega, ha vuelto la espalda a toda la creación y está lleno de orgullo y soberbia porque no sabe quién es.

 Una vez leí una anécdota de ese indio yaqui, ese Buda. Decía que se la contó otro nagual llamado Elías. Elías le contó que la magia del hombre es como un pájaro, le llamaban el pájaro de la libertad, decía que ese pájaro llega solo una vez en la vida y se va y jamás vuelve su mirada atrás.

 ¿Qué esperas para subirte al pájaro de la libertad? Ese pájaro es la Vida misma fluyendo a ti, yo agregaría algo que tal vez ese viejo yaqui no quizo decirte. Ese pájaro tiene dos alas, y es cierto, lo más formidable del camino es que solo la Verdad es lo cierto, y la Verdad es, que ese pájaro mágico solo viene una vez, o te montas en él y vuelas hacia lo Supremo, lo Eterno, o te quedas en el sueño del mundo y mueres miserablemente. Así que remonta el vuelo hermano, el pájaro es la vida, y sus dos alas llevan en letras grabadas con fuego dos palabras, una en cada ala. Una palabra es Amor, la otra Libertad.

Medicina Sagrada DCC y Los Brujos de Mezcalito