Si realmente quieres saber, escucha no hables. Pero no me escuches a mí, no escuches a un intermediario, busca tú mismo la fuente.

Escucha a la madrecita Tierra, a la madre creadora del Universo.al Espiritu,  a Dios, escucha una piedra o mejor escucha el latido de tu corazón, ese si sabe lo que es la diciplina y la armonia.

 El conocimiento te corteja y a veces lo pierdes todo por una falta de silencio externo e interno.