En la época moderna predomina entre los seres humanos una visión de la historia de carácter lineal, esto es, se tiende a considerar que elproceso evolutivose realiza en forma ininterrumpida y siempre ascendente. En las antiguas culturas, por el contrario, prevalecía una concepción cíclica o en espiral del devenir histórico. Así, por ejemplo, abundan las cosmogonías que aluden a la existencia de humanidades anteriores a la actual, las cuales se degradaron o perecieron por no desempeñar correctamente las funciones para las que hbían sido creadas.

 Todo lo relativo a la Conquista  cobra sentido y adquiere significado cuando se entiende lo que ésa fue en verdad. Los Aztecas siempre supieron que su tiempo había concluido y que el Imperio hiba a perecer, entendian muy bien que su suerte estaba hechada. No realizaron por tanto una guerra buscando objetivos militares. Sabían que así derrotasen a las huestes de Cortés eso no cambiaría las cosas, ya que después de esas tropas siempre podían llegar otras. Su victoria era imposible, el final del Imperio estaba señalado por fuerzas muy superiores a la voluntad humana. Hicieron entonces lo único que esposible hacer en esos casos: efectual un ritual. Su lucha con los conquistadores es eso, un ritual de sacrificio, en el cual el pueblo azteca se inmoló consciente y voluntariamente.

-Y cual fue el propósito de ese ritual de sacrificio?

El mismo propósito que ha tenido siempre todo ritual de autentico sacrificio: perder la materia y salvar el espíritu. Es algo del todo semejante a la conducta asumida por los primeros cristianos. Cuando estos entraban cantando al circo romano para ser devorados por la fieras, lo hacían a sabiendas de que perderían su vida corporal pero que gracias a ello salvarían su alma. Eso mismo hicieron los aztecas, con la diferencia de que el espiriu que estaban tratando de salvar no era el individual de cada uno, sino el espíritu de Mexico.

-Como es eso?

Sí, para que tuviese éxito el doloroso pero necesario injerto que estaba por iniciarse en el ser del páis, se necesitaba antes que nada asegurarse de que sobreviviese su espíritu, el cual corria peligro dependerse en el transcurso de la delicada operación. Hay tambien otras pruebas que lo confirman. México logró preservar los dos atributos mas importantes de cualquier ser sagrado: su símbolo y su nombre. Nuestra nación sigue teniendo el mísmo símbolo que ha tenido siempre: el águila, emblema del espíritu, trasciende a la materia representada por la serpiente. En igual forma, nuestro país ha conservado su auténtico nombre.

  Atendiendo a su esencia, los actuales habitantes de México forman un cruz de cuatro aspas. Tres de estas aspas son muy antiguas y corresponden a las distintas comunidades indígenas, que siendo aparentemente innumerables, pueden en realidad aglutinarse en tres grandes grupos atendiendo a las respectivas herencias culturales que las nutren: náhuatl, zapoteca y maya. La otra aspa de la cruz es aún muy joven, pues se empezo a fomrar en el siglo XVI a base del nuevo mestizaje: de hecho esta aspa apenas se está consolidando y adquiriendo su propia personalidad; no obstante, es a ella la que le corresponde en estos momentos dar movilidad a toda la cruz revitalizando a las otras tres, ya que éstas, por su misma antigüedad, se encuentran afectadas de una cierta decrepitud. 

Aún cuando lograr que México recobrase plenamente la conciencia correspondía principalmente al Popocatepetl y a la Itztaccíhuatl, los seres humanos podian colaborar para hacer que esta labor se realizase con mayor rapidez. Para ello era precisoque cada quien buscase la manera de alcanzar una elevada espiritualidad y de sacralizar al máximo su existencia.

 La misión de despertar a un ser—lo mismo se trate de una nación que de una persona—sólo puder ser realizada por quienes se encuentran previamente despiertos. Quien duerme no puede despertar a nadie.

Regina, Antonio Velazco Piña