Arca de Noé:

Nos apresuramos a recordar que la palabra “arca” es una muy mala traducción del término “Thebah”, que significa el bajel, el recipiente, el que contiene y, por extensión, el universo entero, pero siempre en el sentido de una reserva astral, como una matriz espiritual y no como una simple barca o un barco de construcción humana. Arca podría querer decir, “comienzo” (relacionarla con la palabra griega, “arche”).

Se ha dicho que las aguas se retiraron y se reunieron en un solo lugar. En efecto, ellas se contrajeron en un solo plano espiritual y los “Justos,” no siendo más que UNO con ella, sobrevivieron (habiendo sido salvados de las aguas, salvados de la destrucción de las formas). Todos aquellos que no estaban santificados “desaparecieron de la tierra …” es decir, que no había lugar para ellos en el Arca que debía salvarlos del “diluvio Universal”, pero las mismas Almas son creadas de nuevo. (Tú las haces nuevas todos los días… Lamentaciones III-23) permitiendo así el proceso de la evolución.

La Leyenda de ese diluvio bíblico se encuentra en casi todas las culturas. El período de Chalchiuhtlicue termina también por una catástrofe del mismo género, que ha tenido lugar hace unos millares de años en la antigua América. Las aguas han recubierto la tierra verdaderamente un poco en todo el mundo en diferentes ocasiones, pero se trata también a menudo de señales simbólicas de fin de Edades, sea por diluvios parciales o a veces por signos universales que se materializan más específicamente.

 Sólo pequeños grupos de Crísticos, casi desconocidos, continúan la tarea en la misión de CRIST-alizar a los seres.

 Son numerosos los seres dedicados a la búsqueda de la Verdad por fuera de las grandes religiones organizadas, sin que por ello se hayan adherido a las filosofías materialistas. Entre estos se encuentran los pensadores que podemos calificar de Crísticos y que, independientes o agrupados en pequeños movimientos, han aceptado los Mensajes de diversos Instructores. En lugar de limitarse a la aceptación de un Mesías, han venerado a todos los Grandes Maestros venidos en diferentes épocas con una Lección para la Humanidad. Esos Crísticos, de nombres diversos, son los adeptos de la Tradición Iniciática, la cual ofrece su enseñanza, “exotéricarnente” o “esotéricamente”, según las épocas y todo ello a través del canal de los Colegios de Sabiduría, las Escuelas de Misterios, los Santuarios de los cuales parten, en todas las Eras, esos Grandes Maestros llamados: Avatares, Budas, Cristos etc.

Esos Seres Superiores son los Iniciados que han alcanzado el plano Supremo de la evolución humana y que han decidido permanecer en el mundo para venir en ayuda de sus hermanos menos evolucionados. Esos Grandes Sabios son los Profetas, los Magos, los Espíritus excepcionales, sin religión particular de dogmas, que no tienen un culto especial sino un Ideal de Justicia, un postulado de todas las épocas: la inmanencia espiritual. Auténticos Místicos, han recibido títulos diversos, según la época y los lugares donde se han manifestado.

 AVATAR, fue el nombre dado en la India a los Enviados de Dios, que se han sucedido después de Vishnú en todas las grandes épocas (“avatara” significa “descenso” o “extracción”, y por extensión será comprendido como una emanación divina).

BUDA, fue el nombre empleado en Oriente para calificar a Aquél que había realizado el estado de Consciencia Universal. (“Bodhi”, significa: “iluminación”). Siddhartha Gautama fue el 25avo. de ese Título.

MESSIAH, es el término usado para definir al Salvador, en la tradición de los hebreos. El Mesías es aquél que se ha ofrecido a tomar sobre él, la expiación de todos los pecados humanos. Las cualidades de los Mesías son detalladas en Zohar (parte II, columnas 379 y 380).

MAHDI, es el nombre del Mesías entre los Mahometanos y significa, “aquél que es guiado”. Los Mahdis son raramente reconocidos en la historia del Islam, bastante dividido en sectas como el cristianismo. Ciertos grupos usaron, inclusive, esa idea del “Salvador” para fomentar guerras santas. (El Mahdismo fue a menudo emprendido por tropas rebeldes en Egipto e igualmente, por ejemplo, en el Sudán, en 1848, contra los Ingleses).

CRISTO, es el término griego de un Oint, aquél que está impregnado enteramente de la Gracia divina. Los Cristos: Thulis, Crito, Hesus, Inhdra, Wittoba, etc. fueron todos anteriores a Jesús, pero se manifestaron de la misma manera y con signos de poderes idénticos. Todos los Cristos que se han sucedido en el curso de la historia tuvieron nacimientos misteriosos, desconocidos a veces, o de una madre “virgen” (comprendido en el sentido teológico o a veces simbólico, como la teoría de una mujer discípula dedicada al Templo y procreando por la voluntad de un Maestro, de un Iniciado). El Cristo-Rey anunciado por los cristianos, tuvo un nacimiento normal y puramente humano, por lo cual fue llamado el “Hijo del Hombre” a fin de diferenciarlo del “Hijo de Dios”, el Salvador nacido hace 2.000 años de la “Virgen” María.

 Todas las religiones han anunciado así el regreso de un Gran Instructor, mejor aún, El sería reconocido por las diferentes culturas y concepciones; el seria a la vez el Avatar, el Buda, el Cristo, el Mahdi, el Mesías, el Salvador Universal, la Síntesis de la Fe…

 Ese Bodhisattva, ese Jivanmukta, ese Kadmo, ese Verdadero Maestre, sería el Iniciado Supremo, resplandeciente de Luz, ya que El es iluminado por la Shekina de la Santa Qabbalah, la Shakti de los Yogis, la verdadera Cristalización!… En fin, Cristo (como Avatar, Buda, etc.) es un plano espiritual que denota la presencia directa de un rayo del Espíritu Universal. Se ha llegado al acuerdo de que todos los hombres están ligados a Dios, pero de la realización de ese estado depende el estado de evolución del ser.