Hay orden en el universo, hay una ley inalterable que gobierna toda cosa o todo ser que existe o vive.

Pero no es una ley ciega, pues ninguna ley ciega puede gobernar la conducta de los seres humanos.

Esa ley que gobierna toda la vida es la divinidad.
Yo percibo difusamente que, mientras todo lo que me rodea está cambiando siempre, muriendo siempre, hay bajo todo lo que cambia un poder viviente que es inmutable, que mantiene unido todo, que crea, disuelve y recrea.

Ese poder o espíritu animador reside en la divinidad.

En medio de la muerte persiste la vida.
En medio de la falsedad persiste la verdad.
En medio de la oscuridad persiste la luz.
Yo confieso no poder convencer a través de las palabras, la fe trasciende la razón.

Mahatma Gandhi