Kallaumari – En la historia de la creación huichol fue el espíritu de los ciervos, Kallaumari, que fue enviado para encontrar el túnel de la luz celestial a donde llevaría a los otros dioses del cielo, del mundo caótico en este mundo.

Pero cuando llegaron a través del túnel se habían olvidado de quiénes eran y de dónde vinieron. Poco a poco, sin embargo, al escuchar sus sueños, empezaron a recordar.

Juntos hicieron el viaje por un camino peligroso hacia el centro de este nuevo mundo para llevar a cabo los rituales que dan a luz a Taupa, el Sol, su deidad central, que podría traer kupúri, la luz, a este lugar oscuro.

Después de realizar sus rituales el Sol salió y se volvió el cielo azul brillante e hizo las llanuras y mesetas y valles aparecer por primera vez. Era tan hermoso que todo el mundo se llenó de lágrimas de alegría.

Pero pronto el sol los dejo nuevamente debido se le echaba mucho de menos por los que se quedaron en el reino del cielo y que también realizaban los rituales apropiados para traerlo de vuelta.

Los dioses y diosas estaban afligidos por su partida, pero pronto se enteraron de que si llevaban a cabo los rituales adecuados y vivían sus vidas de una manera sagrada, al igual que en el reino del cielo, el Sol volvería por un rato cada día, compartiendo su tiempo entre dos mundos.

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