“Es el quien autoriza que este espacio sagrado pueda ser utilizado para cumplir sus funciones, que son principalmente las de constituir una doble puerta: horizontal y vertical. La puerta horizontal es la que permite entrar ritualmente al actual centro sagrado del país.

Los aztecas estuvieron acampados varios años en las cercanías … esperando a que este… les diera el permiso de cruzar esta puerta, recorrer el último tramo de su peregrinación, llegar al centro y fundar Tenochtitlan.

La puerta vertical no se ha utilizado desde hace muchos siglos, desde la época de los Toltecas, cuando algunos de los máximos sacerdotes la empleaban para dejar el mundo y a través de ella pasar a otros planos.

Fue lo que intentó hacer Moctezuma cuando supo de la llegada de los europeos, pero el ahuehuete no le dio permiso y tuvo que regresarse a en­frentar su destino.”

Los siete rayos”: Antonio Velazco Piña