Háblanos del conocimiento – preguntó con gran alegría.

 – Quieres que te hable del conocimiento, Karolita, pero tus preguntas sólo llevan a que yo hable de lo que sé, y tú hables de lo que sabes tú.

Aprendamos nuevas maneras de jugar con palabras,las palabras son aire que salen en forma armónica de la boca. El conocimiento es la congruencia con la que atamos todos nuestros actos.

 Si realmente quieres saber, escucha no hables. Pero no me escuches a mí, no escuches a un intermediario, busca tú mismo la fuente. Escucha a la madrecita Tierra, a la madre creadora del Universo.al Espiritu,  a Dios, escucha una piedra o mejor escucha el latido de tu corazón, ese si sabe lo que es la diciplina y la armonia

 Mira, Karolita, tienes una gran sabiduría y tu forma de vida lo enmarca, el conocimiento te corteja y a veces lo pierdes todo por una falta de silencio externo e interno.

 A ti nadie te ha regalado nada. Cada cosa de tu vida la has ganado por mérito propio. Yo nunca te he visto quejarte salvo raras ocasiones, ni criticar con mala intención. Dios, el Espíritu, te quiere mucho, por lo que eres y por lo que te has permitido ser. Tu vida no ha sido fácil. Eres una mujer de lucha, de esfuerzo, de sobreesfuerzo. Pero yo te pregunto que es lo que vas a hacer con tu vida. Hoy en esta etapa de tu existencia necesitas ser muy congruente con “tu” conocimiento.

 El silenció inundó el tipi. Chusmi había percibido el mensaje como si en realidad se lo hubiera dirigido a él y miro a Agustín. Quería hablar pero no se atrevía a romper el silencio sagrado. Agustín asintió con la cabeza y Chusmi dejó salir la confusión de su alma.

 –          Me siento derrotado y todavía no he empezado. Juego con las palabras tratando     de engañarme y  de engañar al mundo dijo con lágrimas en sus ojos.

–          Querido Chusmito –respondió Agustín- Caminar el camino del guerrero, es saber que no tenemos oportunidad alguna de conseguir la victoria, pero a pesar de eso tenemos la obligación de intentarlo una y otra vez.

“Es como estar en la falda de una gran montaña, sin equipo, sin comida, sin ayuda, y sabiendo  que lo unico que  queremos es subir a la cima. Cuando uno limpia sus lazos con el Espíritu, por el camino vas encontrando lo que necesitas. Las puertas se abren, pero también descubres que la cima está mucho más alta de lo que nunca imaginabas. Y cuando llegas a lo que creías que era la cima, existe otro punto más alto todavía. Muchos se quedan en el camino. Hace falta una confianza absoluta en tu poder personal y una gran capacidad para ver el entorno. Un día, contemplando el paisaje, descubre que ya llegaste a la cima. Pero también descubres que ya no te importa.

Mira este agujero de tierra, esta madriguera. En toda mi vida no he aprendido tanto como desde que duermo aquí dentro.

He aprendido todo lo que ya sabía, pero que no había acertado nunca a explicar con palabras.

A mí me puedes engañar pero a nuestra madrecita Tierra no hay manera. Tarde o temprano todo lo que eres regresará a ella. La Tierra sabe siempre la verdad.

 No sirve de nada viajar si adonde vamos llevamos siempre los mismos problemas, las mismas preguntas y salimos con las mismas respuestas. Cambia el nombre de las calles o de las ciudades que visitamos pero todas ellas serán siempre lo mismo.

 A pocas personas quiero como a ti, pero todo mi amor no moverá un centímetro la condición humana a la que te estas enfrentando. De entre todos los aprendices eres el que más alto está aspirando, te digo y escuhalo bien volaras mas alto de lo que yo soy capaz.

 No tenemos oportunidad de ganar. Lo único que nos queda es disfrutar el máximo nuestro mejor intento, crecer, evolucionar y cambiar para así adentrarnos en el viaje maravilloso que es el conocimiento y los misterios que encontraremos en el camino.

 Estas solo, amigo mío, pero siempre  viajaras acompañado, un día partiras y yo te voy a extrañar mucho, cuando regreses que yo vea tu triunfos no en  palabras, sino en tu calidad de vida.

Agustin Chaman