Dr. René Allendy definición: “El hombre es idéntico al Universo; no sólo en su constitución o sus modalidades, sino aún en su constitución y su porvenir.

La enfermedad representa en él, un accidente durante esa evolución, al mismo título que las imperfecciones materiales de nuestro Globo, considerado como una perpetua vía de depuración.

La curación constituye el mismo problema, por la materia que debe desembarazarse de sus impurezas, por el cuerpo que debe tender hacia la perfección y por el espíritu que debe encontrar su vía verdadera (o su verdadera actitud).

Ese problema triple, cuyas partes no pueden ser completamente resueltas mientras las otras no lo sean, es de tal modo, que la curación verdadera y superior será accesible al hombre, solamente el día que el mundo entero haya llegado a la armonía final. Esa curación es una especie de redención, es la OBRA MAGNA bajo su triple forma: material (piedra filosofal), terapéutica (medicina Universal) y espiritual (cumplimiento místico)”.

 Una vez más, encontramos el método empleado desde hace miles de años por los Yogis. Esa transmutación, la cual en el sentido material representa el paso de un metal a otro (y que se explica por la alquimia espiritual de transformar los bajos instintos en sublimación mística) es el sistema mismo de la Yoga.

Ante todo, tras el mantenimiento de un buen equilibrio orgánico, el Yogi practica el dominio de su cuerpo para llegar al dominio del espíritu; el método consta meramente de un control, el cual permite activar después una fuerza vital (Kundalini) a través de las diferentes glándulas (chakras), las cuales, gracias al ejercicio psico-físico, vibran con una tonalidad capaz de transformar toda la psicología del individuo.

Es la OBRA MAGNA Yoga, la cual reside en la transmutación de la energía vulgar (equivalente al plomo de los alquimistas, al centro sexual en el cuerpo) en dinamismo espiritual (el oro simbolizando en el cuerpo por la glándula pineal).

En realidad podemos trazar fácilmente la equivalencia de esos 7 planetas que corresponden a las 7 glándulas, cuyas emanaciones están en relación con los 7 centros nervo-fluídicos (chakras), a los cuales los alquimistas simbolizan por los 7 metales principales. (Se debe notar que el símbolo gráfico de cada metal es idéntico al símbolo empleado por los demás astrónomos para designar los planetas, los cuales, por otra parte, están en correspondencia electromagnética, cada uno, con un metal, así como con un color, una nota de música, una glándula, etc.)