Los 4 elementos de la antigua física (agua, fuego, tierra y aire) también se encuentran en el cuerpo humano: la sangre, la orina, las secreciones acuosas (elemento agua); la temperatura (elemento fuego); los huesos (elemento sólido, la tierra) y el oxígeno (elemento aire, entrando en los pulmones).

Todo lo cual corresponde en el Cosmos a: los océanos, los ríos, (el agua en la superficie de nuestro planeta), la masa ígnea en el centro de los astros (elemento fuego que se manifiesta en los volcanes); la corteza sólida en la superficie de los astros (elemento tierra) y la atmósfera, la estratósfera, etc. (elemento aire).

Cuando se equilibran los elementos de nuestro organismo con los del universo, llegamos a vibrar en una misma pulsación y escapamos así del estado de diferenciación que es el que nos hace luchar a cada instante de nuestra vida en ambientes donde no hemos hallado nuestro sitio.

De este control material está erigido el principio de la Yoga, por medio de la cual tratamos de identificamos con el Gran Todo, merced a ejercicios especiales (las asanas).

 Nuestro cuerpo está constituido principalmente por 7 núcleos neurofluídicos que son la emanación de las 7 principales glándulas endocrinas. Se sabe que el átomo está constituido por un núcleo central alrededor del cual giran los electrones satélites, así como alrededor del sol giran los planetas (siempre este paralelismo del macrocosmo y microcosmo) y el género humano se halla entre estos dos planos con nuestros 7 “chakras” (centros electromagnéticos de nuestro cuerpo) como una reproducción de un diminuto universo donde los 7 planetas tradicionales son también los puntos electromagnéticos que influyen en la Humanidad.

Se ha notado y es de decirlo, que otras entidades de vibraciones a las de los 7 planetas, las 7 glándulas, los 7 colores, las 7 notas musicales, etc., están en la misma categoría de vibración, lo cual viene a apoyar la teoría de una posibilidad de asimilar nuevos conocimientos, de desarrollar otras facultades y de comprender, en una palabra, casi sin estudios o análisis, los diversos planos de la existencia. Sencillamente IDENTIFICÁNDOSE (YUG) a esos dominios y esto se logra por medio de los ejercicios físico-psíquicos al alcance de todos.