¿Una civilización de error se enloda, se atolla y se apaga? ¡Que importa¡ La Luz Eterna del Espíritu no se encuentra por eso disminuida ni siquiera atenuada.

Ella es TODO, el Absoluto, el Ilimitado. Ella anima por un tiempo al vegetal, al animal, al hombre, y los Seres crecen en experiencia y pierden sucesivamente las formas habiendo cumplido su ciclo de crecimiento y de disminución.

La Primavera y el Otoño, el flujo y el reflujo, la noche y el día, la luna creciente y menguante. Grano enterrado y resucitado, hojas secas y brotes nacientes, inundaciones y volcanes. La serpiente ve su piel agrietada soltarse y se siente renovada como el árbol en su nueva corteza.

Después de haberse recluido en su capullo, la oruga inválida se ha metamorfoseado en una espléndida mariposa ebria de sol. ¡Muerte de la Forma-Sustancia: nacimiento del Espíritu–Esencia!

¿Nacimiento? ¿El círculo tiene un comienzo y un fin? ¿Muerte? ¿El Sol nació esta mañana y murió anoche? 😉