Para afirmar sin pasión que Dios existe o que no

existe, hay que partir de una definición razonable

o irrazonable de Dios. Ahora bien, esta definición

para ser razonable debe ser hipotética, analógica y

negativa del finito conocido.

Se puede negar un dios cualquiera, pero al Dios

Absoluto no se niega, como tampoco se prueba:

se le supone razonablemente y se cree en El.

ELIPHAS LEVY

🙂