Podríamos prolongar las citas y las referencias, pero ya hoy está ampliamente demostrado, tanto por las autoridades religiosas como por los análisis científicos, que estas abstinencias de carne animal, de bebidas alcohólicas, de tabaco, etc., son los puntos de partida de toda evolución hacia cualquier perfeccionamiento que sea, por lo cual es inútil insistir más con respecto a esta cuestión.

Ya sea en lo espiritual o únicamente en el plano material, lo que se denomina YAMA en Yoga, es en la vida corriente una pura precaución contra la degeneración de las facultades humanas. Los nombres más ilustres de la historia son un testimonio favorable al régimen naturista, como los de los grandes maestros: Hanahpu, Quetzalcóatl, Huirakutcha, Osiris, Rama, Krishna, Lao-Tsé, Confucio, Buddha, Jesús.

Los más grandes pensadores han defendido la causa vegetariana: Pitágoras, Tales, Plutarco, Porfirio, Epicuro, Diógenes, Homero, Heráclito, Platón, Hipócrates, Sócrates, Aristóteles, Séneca, Cicerón, etc.

Sin ninguna parcialidad se pueden nombrar las celebridades más diversas, ya sea de la ciencia, del arte o de la filosofía: San Pedro, Leonardo da Vinci, Voltaire, Juan Jacobo Rousseau, Humboldt, Netzche, Lamartine, Wagner y cuántas otras personalidades que se han istinguido en la manifestación humana practicando esta primera disciplina a la ual se ha unido el 50% de la humanidad.

En efecto, la mitad de los habitantes e nuestro planeta no ha aceptado todavía este signo elemental de la sabiduría que  es el primer paso hacia la liberación final, la cual debe manifestarse por una era de paz.