Cada parte del mundo está destinada a ser el Centro Espiritual durante un tiempo determinado, en donde trabajan los Iniciados para conservar el equilibrio del magnetismo Universal.

De tal manera que el electrotelurismo de la Tierra (el cual cambia con cada Era), la inclinación de nuestro planeta, la emanación geodésica, la perturbación del Sistema, la proyección de nuestra galaxia en el espacio y el conjunto de otras muchas cosas, constituyen factores muy importantes para determinar el punto donde la Dirección Espiritual fija su residencia, de acuerdo a dichos fenómenos.

En Edades pasadas, el Supremo Santuario, sede de los Centros Iniciáticos, estaba situado en África; después los cimientos esotéricos fueron trasladados a América; no es necesario remontarse hasta la Atlántida y la Lemuria, que tuvieron sus períodos de Dirección del Mundo. El Templo de Menfis, de Tebas, las Pirámides y la Esfinge, son todos vestigios de los diferentes recintos Iniciáticos.

El Tíbet tuvo el privilegio de ser el último vértice espiritual del mundo; allí se encontraban todos los Grandes Santuarios, que son algo más que los simples monasterios habitados por los lamas de la religión oficial. No es el momento para hablar del famoso alfabeto tibetano, que está escrito en las hojas de un árbol del monasterio de Koumboum, provincia de Sifau, en la frontera de la China Occidental. Este árbol está cubierto de hojas, sobre las cuales aparecen, en forma de pequeños dibujos, todas las letras del alfabeto tibetano; es un aspecto realmente sorprendente el que presentan todas estas inscripciones.

Los científicos atestiguan también la existencia de esta maravilla y otras de semejante naturaleza. El mundo está lleno de tales lugares secretos, de milagros y de misterios lo cual nos hace pensar en aquellos incrédulos, que consideran el escepticismo como una manifestación de “poderoso intelecto”, siendo en realidad prueba radiante de una mente estrecha y anticientífica; sin duda alguna, tal escepticismo sirve para algo, ya que demuestra en forma lógica la necesidad de que existan personas de diferentes aptitudes para integrar este mundo. 🙂