La existencia de Dios y la del Alma, he aquí el fundamento de toda moral; porque si no se ve en el hombre más que el cuerpo físico, entonces, ¿qué lo diferencia del animal?, como escribe  el Abate Moreux: “¿Por qué pues, el Hombre busca conocer el misterio de su creación?

¿Para qué esforzarnos en contribuir al progreso de la humanidad, si mañana ya no somos? ¿Para qué ingeniarnos en comprender la constitución del mundo, si no desempeñamos ningún papel, si no damos ninguna nota en este concierto sublime que canta la gloria del Creador?”

Sólo aquel que cree en el alma creada por Dios tiene el derecho de preguntarse dónde está, qué papel juega en este inmenso Universo; sólo él tiene derecho de apreciar la superioridad de estos mundos enormes que en gigantesco torbellino se levantan sobre nuestras cabezas, ya que en ese individuo sí reside el Pensamiento que lo liga al Divino Autor de la Naturaleza.🙂