ALQUIMISTAS VITALES

Cuando hablamos de convertir

el plomo en oro, hablamos de acceder

a la riqueza que es la capacidad de actuar.

Nuestro “plomo” es el ego pegado

a la creencia de sí mismo,

el ego que rehusa morir;

el “oro” que buscamos es

el ego entregado a la Consciencia,

piedra filosofal que permite la mutación.

Alcanzamos la inmortalidad

cuando perdemos el miedo a morir.

Marianne Costa