Es la Naturaleza la que preside nuestro nacimiento, la que nos da un padre, una madre, hermanos, hermanas, relaciones, una posición en la tierra, un estado en la sociedad; todo esto no depende de nosotros; todo esto para el vulgo es obra del azar, pero para el filósofo pitagórico son las consecuencias de un orden anterior, severo, irresistible, llamado “Fortuna o Necesidad”.

 

Larga cadena

cuyo centro ocupa el hombre,

que de argolla en argolla

une el átomo con Dios,

y que descendiendo

a la par que se eleva

crece hasta el infinito y

baja hasta la nada”.