La INICIACIÓN (como hay que comprenderla en su verdadero sentido), no es una doctrina, sino el estudio de todas ellas, cuya finalidad no promete nada: ni Paraíso, ni Nirvana, ni Mundo Empírico… al contrario, ella pide todo: pruebas, sacrificios, abnegación, etc.

El Adepto es una completa renunciación cuya esencia-vida, después de haberse CRISTALIZADO, está listo para la REINTEGRACIÓN.