Archive for January, 2012


Busca tu Camino

Busca tu Camino

Es un triste camino subir y bajar por la escalera de otro

Dante.

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Librepensadores

“Librepensadores son aquellos
que están dispuestos a utilizar sus mentes
sin prejuicios y sin temor a comprender las cosas
que chocan con sus propias costumbres,
privilegios, o las propias creencias”


Tolstoi

Relaciones que tenemos nosotros con ellos y ellos con nosotros tienen-tenemos en una dentro y fuera loca danza de elementos caleidoscópicos. 😉

Forja al toro de yerro negro hasta convertirlo en la llave de oro que abra la puerta de tu libertad.

Cristóbal Jodorowsky

Jivatma -Paramatma

El YOGHI es un asceta que ha llegado a la Sabiduría por la unión del Alma encarnada (Jivatma), con el Alma Universal (Paramatma).

En fin Jivatma es el reflejo individual de la Conciencia Universal, el pequeño Atma o sea un “Dios microcósmico”, la fuerza Divina personalizada en nosotros, y Paratma o mejor Paramatma que es el Alma Suprema o Gran Alma, el Dios macrocósmico, el Poder Universal 😉

“En lo profundo de mi ser hay una fuente infinita de amor. Ahora permito que este amor aflore a la superficie. Este amor llena mi corazón, mi mente, mi conciencia, mi ser, e irradia en todas las direcciones y retorna a mí multiplicado.

Cuanto más amor utilizo y doy, más tengo para dar; la provisión es infinita. El empleo del amor me hace sentir bien, es una expresión de mi alegría interior.

Me amo, por lo tanto, cuido mi cuerpo amorosamente. Con amor lo sustento con alimentos y bebidas que lo nutren; con amor lo arreglo y lo visto y, mi cuerpo responde con amor, con salud y energía vibrantes.

Me amo, por lo tanto me procuro un hogar acogedor, un hogar placentero que llena todas mis necesidades. Lleno todas las habitaciones con las vibraciones del amor, para que todo el que entre, yo incluida, se inunde de amor y se nutra con él.

Me amo, por lo tanto realizo un trabajo que disfruto, un trabajo que utiliza todos mis dones y capacidades; trabajo con y para personas que amo y que me aman y, tengo buenos ingresos.

Me amo, por lo tanto pienso con amor y me comporto con amor con todas las personas, porque sé que lo que doy vuelve a mí multiplicado. Sólo atraigo a personas amables a mi mundo, porque ellas son un reflejo de lo que soy.

Me amo, por lo tanto perdono y libero el pasado y las experiencias pasadas y, soy libre.

Me amo, por lo tanto vivo totalmente en el presente, experimento cada momento como algo bueno y, sé que mi futuro es brillante, dichoso y seguro, porque soy una criatura amada del Universo y el Universo cuida de mí con amor, ahora y siempre.

Te amo”.

Louis Hay, en “Sana tu cuerpo, Las causas mentales de la enfermedad física y la forma metafísica de superarlas”

«No te intimides ni te aterrorices. Es el esplendor de tu verdadera naturaleza. ¡Reconócela!». «Es el sonido natural de tu yo real —¡No te aterrorices! […] Puesto que no tienes un cuerpo material de carne y sangre, ninguna cosa que se te presente —ruidos, luces o rayos— podrá dañarte. Tú ya no puedes morir. Es suficiente con que reconozcas que estas apariciones son tus propias formas de pensamiento. Reconoce a todo esto como el bardo».

 

* En la tradición tibetana, bardo es el estado psíquico intermedio entre dos existencias o vidas sucesivas, llamadas reencarnaciones en un sentido popular.

¡Actuemos!

No ataquemos ya a nadie: ¡actuemos!

No luchemos ya por nada: ¡hagamos!

Da y recibirás.

¡Tú puedes hacer la re-evolución en tu baldosa! Ahora es posible.”

Hernán Casciari

Libertad

Calbalgare libre…. como un potro salvaje… por las llanuras… con el aire libre rozando mi rostro… 😉

Un chamán urbano contaba la vivencia que tuvo en un viaje: Un grupo de turistas se adentraron en una selva espesa y pantanosa, donde desorientarse era muy sencillo. La abundante y monótona vegetación, el calor y el cansancio, terminaban por nublar la conciencia y provocar un estado de semiestupor que confundía al viajero. En un momento del trayecto, el norte podría estar en cualquier lado al igual que los otros puntos cardinales, parecía que nadie sabía su ubicación en el terreno, ni si avanzaban hacia la salida o cada vez se encontraban más y más metidos en el corazón de la selva.

Finalmente, no supo guiar al grupo el más inteligente de ellos, ni el que más capacidad física tenía, ni el que más se había documentado sobre ese lugar. El que acertó con la ruta adecuada no fue otro que el que anteriormente ya la había recorrido.

Igual pasa en nuestra vida, los mejores guías son los que han vivido alguna vez la experiencia de la pérdida.