Esa chispa de conciencia focalizada en nuestra mente y corazón recibió el nombre de Ketsalkoatl, serpiente emplumada. Ketsalkoatl es la personificación de nuestro potencial de conciencia. Su nombre lo describe: la serpiente representa al cuerpo físico con sus limitaciones, y las plumas a la conciencia, con su aspiración a lo supremo. La Serpiente Emplumada es, pues, una metáfora del proceso de ascensión del alma. Representa la unión del Espíritu y la materia, de Dios y el hombre, del Alma y el cuerpo, de las fuerzas evolutivas y las involutivas, en fin, de toda dualidad, en un único Ser. Una unión que se constituye propiamente en un super esfuerzo redentor, pues permite que el reptil sublimado remonte el vuelo y se libere de sus limitaciones terrenas. 😉