-Convocó a la “Marcha de las Calaveras en DF”, ¿por qué?
Un acto de Psicomagia cura un vacío que hay, un dolor no expresado. Empecé creando actos particulares y luego me dije ¿por qué no hacerlos en países? Por ejemplo en Argentina cree un cementerio metafórico en el lugar en el que se torturaba a los desaparecidos. Así había tumbas sus nombres y la gente tenía un lugar de reflexión para venir a meditar y expresar su dolor. Sobre México, vi que a Europa llegaron las noticias de que había 50 mil muertos. A veces dan la excusa de que son sólo sicarios y la gente no le da tanta importancia, pero yo digo que una oveja negra, es negra, pero es oveja. Son las víctimas de un sistema y habría que expresar el dolor de que gente como nosotros esté muerta, sin nadie que les llore. Entonces propuse un desfile de calaveras, que la gente vea 50 mil muertos desfilando por las calles se dé cuenta de lo que es eso. Como en el zócalo desembocan todas las quejas políticas, y eso era algo nacional, quise que llegara a la plaza de Garibaldi. Ahí contraté mariachis y las cerca de cinco mil personas asistentes corearon junto con ellos la canción de “La llorona”. La finalidad es crear conciencia.

-Experimentó de cerca la situación tensa de México cuando tuvo que salir del país debido a escenas polémicas que había filmado para “La montaña sagrada” ¿Cómo vivó eso?”
Cuando rebasas los límites establecidos se monta una revolución, eso pasa mucho en el mundo de la cultura, no fue un asunto político en sí. Estaba unos 30 años adelantado a lo que se hacía y asumí las consecuencias de ello. Ahora se ven obras como la que yo hice en museos, pero en ese momento la represión era normal.

-¿Cómo ve a México después de más de 30 años?
Eso es difícil, te preguntan como ves a México pero cuando te bajas del avión sólo ves aeropuertos, calles, un hotel. Ya recorriendo la ciudad ves edificios claramente construidos por arquitectos masculinos como falos que asoman por todos lados. La arquitectura de hoy ya es industrial. Hay que tener cuidado con la industrialización del alma, porque rompe los valores normales, los reemplaza con industriales. Sólo se fijan en las ganancias y destruyen un plante, tal vez condenan a generaciones futuras al exterminio.

-¿Considera que la industrialización es un problema global?
Sí, por eso los políticos son como títeres. Quieren solucionar problemas locales cuando en realidad son asuntos de todo el mundo. Quisiera fundar un nuevo país que se llame Terra, para poder decir “somos todos ciudadanos de mundo, terraxicanos.

-¿La “Metagenealogía” es un complemento de la “Psicomagia”?
No, es lo central de mi trabajo, es lo más depurado y por eso lo dejé hasta el último. Hay que ver que lo que nos sucede es transmitido por la familia, la sociedad y la cultura; los defectos y los valores. Mientras no conozcamos la dinámica de nuestro árbol genealógico, no nos conocemos. Estoy cambiando la concepción del libro, no es sólo un libro teórico, si no un libro práctico, con ejercicios que puedes aplicar. Si no nos conocemos y tomamos conciencia, vegetamos, entramos en la insatisfacción.

-Ahora que la juventud tiene a su alcance toda la información gracias a la tecnología ¿cuáles son sus percepciones al respecto?
Yo me puse a trabajar en algo muy actual, el Twitter, que también es literatura, arte. La mayoría de mis seguidores son jóvenes, en la marcha del DF el 99.9% de los participantes eran jóvenes. Eso me hace estar optimista, ellos buscan crear conciencia. Están desengañados de la política, la economía, la religión, la ciencia, de todo. ¿Qué nos queda por creer ahora? Las protestas y los movimientos son de gente tratando de buscar una finalidad en este mundo. Son problemas de crecimiento, son buenos porque van tirando las máscaras y reflejando la realidad que vive el planeta. La democracia antes era un ideal, ahora se ha vuelto un peligro. Una consecuencia de la corrupción de antaño y la industrialización.

-Muchos escritores se quejan de que ahora el mercado editorial está dominado por el marketing ¿Cómo lidia con eso el artista?
Hay que meterse en el vientre del lobo, ya no se puede luchar con eso. Tienes que meterte a Twitter o Facebook y desde dentro tratar de cambiar lo que no te parece. Como hice yo con los evangelios, no parecía la visión que la iglesia católica daba de ellos y escribí mi versión, como artista, de algo sublime. Hay que meterse a la arquitectura y cambiarla por dentro, no negarla.

Hay mucha controversia sobre si usted maneja o no su cuenta de Twitter (@alejodorowsky)
-Yo la manejo, envío unos 15 tweets por día en español, dedico una hora diaria a escribirlos. Es una labor literaria y hace dos años ya que los hago. Para mí no existe el “robo” de tweets, es algo que regalas, que das. Literatura gratuita.

-Hay opiniones muy polarizadas sobre su figura, hay que adora a Jodorowsky y gente que lo odia, ¿Cómo lidia usted con eso?
Me da igual. En una ocasión le dice Sancho panza al Quijote: Si todo mundo habla bien de usted es que está muerto, si todos hablan mal es un criminal, pero si unos hablan bien y otros mal, usted está vivo. Yo acuñé un termino que ahora todos usan el “troll”, es alguien que te ataca, que saca su furia contigo. Son muy divertidos y útiles. Es bueno que la gente no te acepte también, quiero mucho a los “trolls”. Buscan afirmarse, te atacan porque quieren ser tú.

Fuente: informador.com