El mar es de donde provengo.

El mar es como el lugar de donde salió mi espíritu.

A él tengo que regresar algún día.

La vida del espíritu es como la vida en el mar profundo… quieta, en paz.

La vida de la mente es como el mar en las playas… siempre en movimiento,

siempre inquieta, golpeando aquí y retirándose allá. Socavando las rocas,

haciendo espuma y rompiendo en brisa que luego se disipa.

Por eso tengo que encontrar la forma de llegar a la fuente de donde salió mi

espíritu… tengo que buscar a Dios.😉