Todo hombre en si lleva una porción de la Verdad pero no la Verdad Absoluta, demasiada Luz ciega y lo que brilla demasiado es combatido y crucificado.

 

 

  1. Cuando una persona proclama ser perfecta, es peligroso, porque esta persona sufre alguna forma de auto ilusión y megalomanía.

    2. Cuando una persona está satisfecha con cualquier suerte de destino, es algo triste, porque no puede haber algo más lamentable que alguien que rehúsa progresar, o que haya perdido todo vestigio de confianza en sí misma.

    3. Cuando una persona está ansiosa de cambiar, es una perspectiva maravillosa, porque entonces contemplamos los milagrosos esfuerzos que conducen a la conquista de un mejor destino.

    4. Cuando una persona es completamente indiferente hacia la vida y los acontecimientos que le rodean, vemos la tragedia humana en su máxima expresión, y entonces todos los vicios y formas de delincuencia y crimen son posibles.

    5. Cuando una persona esta queriendo conquistar un destino mejor, y realmente pone sus mejores esfuerzos para mejorar sus condiciones íntimas y de respeto a sí misma, así como para adquirir preeminencia y excelencia, de seguro esta persona creará un mejor ambiente y un destino mucho más noble.

    6. Cuando una persona meramente tiene fe en el futuro y en los Poderes Divinos, y no hace nada para hacerlos reales, es pura necedad o estupidez, porque la verdadera fe es al mismo tiempo elevación moral, cultivo mental y realización espiritual. Creer en irrealidades es simple auto-ilusión.