“Todo el secreto del universo está en este cuerpo. Si tengo un cerebro y una conciencia, debo desarrollarlos al máximo para ver hasta dónde puedo llegar. Y lo logro cruzando mis límites, saliéndome de lo común. Me liberé de la raza y la nacionalidad, manejo tres lenguajes, porque el que aprendes de pequeño ya es una limitación de la realidad. No puedes pensar como un español o un alemán. Luego hay que liberarse de la edad. Vivo como inmortal, porque sé que fui algo antes de nacer y seré algo después de morir. Tampoco tengo sexo, sólo cuando me acuesto con mi mujer. No pienso como hombre, sino como andrógino. El espíritu no tiene sexo, es angélico”.

Alejandro Jodorowsky