Reírse es arriesgarte a parecer tonto.

Llorar es arriesgarte a parecer sentimental.

Alargar el brazo para agarrar al otro es arriesgarte a implicarte.

Exponer tus ideas o sueños ante una multitud es arriesgarte a perderlos.

Amar es arriesgarte a no ser correspondido.

Vivir es arriesgarte a morir.

Tener esperanzas es arriesgarte a perderlas.

Pero se tienen que correr riesgos.

Porque el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada.

Si no haces nada, si no arriesgas nada, tu existencia se oscurece.

Es probable que de este modo evites sufrimientos, pero no vas a aprender, a sentir, a cambiar, a amar ni a vivir.

Encadenado a una actitud de miedo, uno se convierte en esclavo… y pierde su libertad. Sólo eres libre si arriesgas.”

Alex Rovira