Una historia contada por W. Wayne en su libro “En busca del equilibrio”:

“Ram Dass se había llevado a la India unas píldoras creadas para alterar de forma espectacular el estado de la conciencia. Neem Karoli Baba se interesó por esas pastillas y pidió a mi amigo que se las diera.

Ram Dass creía que llevaba suministros de esa potente sustancia psicodélica para mucho tiempo, pero vió horrorizado y asombrado cómo ese ser iluminado se las tragaba todas delante de él, sin ninguna reacción visible.

Entonces el gurú le preguntó si tenía más, porque era evidente que aquellas no habían funcionado. Tras contar esta anéctota, Ram Dass concluía con una de sus observaciones más sagaces: si ya estás en Detroit, no necesitas coger un autobús para llegar allí”.

Todas las adicciones son vehículos que utiliza la gente para llegar a un lugar más elevado, más placentero, más pacífico, más armónico, más emocionante, etc. Pero si ya está alineado con esa alegría, es innecesario subirse a ningún vehículo que se dirija donde ya reside.🙂