“El verdadero sabio es cuidadoso; respeta la tradición, posee la transmisión del conocimiento y lo enseña a otros, sigue la verdad. Nos hace tomar un rostro y desarrollarlo, abre nuestros oídos, nos ilumina. Es maestro de maestros.

“El falso sabio, en cambio, es como un médico ignorante o un hombre sin cordura; dice que tiene la tradición, pero es sólo vanagloria, sólo tiene vanidad. Amante de la oscuridad y los rincones, es un ‘sabio’ misterioso, un ‘brujo’ con secretos, un ‘soñador’ que estafa a su público, pues les despoja de algo. En lugar de aclarar, encubre las cosas, las torna difíciles; hace perecer a sus seguidores a fuerza de misterios; acaba con todo.”

🙂