Las escuelas y las universidades cometen el mismo error: dedican su enseñanza exclusivamente al intelecto de los alumnos, como si la expresión oral fuese la sede de la verdad. Para ellas el ser humano es alguien que habla para emitir ideas. Sin embargo, aparte del lenguaje mental, hay otros tres, tan importantes como el oral. Hablo del centro emocional, del centro libidinal y del lenguaje corporal.

 

La realización del intelecto es una mente vacía; de la emocionalidad, un corazón lleno; de la sexualidad un sexo satisfecho; del cuerpo, la saludable seguridad… Para las escuelas, cualquier concepto se define exclusivamente en forma intelectual. Para una persona que ha desarrollado su conciencia, cada concepto tiene por lo menos cuatro definiciones. Por ejemplo, si hablamos de “Paz”, la paz mental es una (aprender a ser), la paz emocional otra (aprender a amar), así como son otras la paz sexual (aprender a crear) y la paz material (aprender a vivir).

 

Las escuelas místicas pueden caer en el mismo error. Los Rishis hindúes dicen que un hombre perfecto somete sus emociones y deseos a su intelecto. Pero si los pensamientos llegan a la luz, los sentimientos deben alcanzan lo sublime, los deseos la pureza y las necesidades la generosidad. Una persona que solo vive en un mundo de palabras, reprimiendo emociones, deseos y necesidades, vive como un inválido. Las escuelas actuales y las universidades están creando mutilados.

 

El bisturí que emplean son las calificaciones. La sabiduría manual es tan importante como la sabiduría intelectual. Quien no sabe manejar y llevar sus sentimientos a un nivel donde impera el amor, se convierte en un profesional dañino. Quien no es capaz de verter sus deseos en una creatividad útil para la sociedad, por más que tenga las más altas calificaciones escolares, es tan solo un técnico perverso.

 

Aquellos que surgen de las aulas preparados a ser eficaces sin pensar en la salud del planeta, son asesinos ecológicos. A la cultura cerebral debe agregarse una cultura emocional más una cultura sexual-creativa más una cultura material donde “mi” prosperidad se transforma en “nuestra” prosperidad.

 

Alejandro Jodorowsky😉