Estar y ser en el más allá y en el más acá, simultáneamente y con igual intensidad y plenitud, vivir en el cielo y en la tierra, ser capaces de volar y estar conectados a Gaia, sentir los pies enraizados en la tierra, y tocar el infinito con nuestras cabezas. Ése es, y sobre todo será, uno de nuestros mayores desafíos.

 

Venimos de la energía, somos la fuerza, y vamos hacia la conciencia