QUETZALCOATL
“ … ancestral emblema en que el águila, símbolo del espíritu, ha logrado vencer y transmutar a la serpiente, alegórica representación de la materia”

“Al través de su milenaria historia, un símbolo expresado en muy diversas formas había sido característico de México: la serpiente emplumada, representación del espíritu que ha logrado trascender la materia. El águila devorando a la serpiente constituía idéntica representación de ese mismo símbolo … , si se estaba luchando por que México recobrase su identidad, debía antes que nada recuperarse su símbolo.”

Las lunas que sumaban los que miran las estrellas hace tiempo se dejaron de contar.
Después vino el olvido y en su seno tu nombre aéreo y terreno se dejó de pronunciar.
Siguiendo tus pasos, pensando en tu obra, y entonando la leyenda vuelvo a trazar tu perfil.
Reconozco tu mano tras de todo, pero sólo hallé silencio, cuando pregunté por ti.
Mostrabas con tu ciencia la paciencia y cuando llegó la hora de irte, todos sintieron pesar.
Te despediste de los que te amaban, diciendo que no lloraran, que jurabas regresar.
Y aún prometes volver, con la primera estrella que eres tu al atardecer, desde la barca viva de tu exilio donde el mar, y en donde nadie te vio regresar.
La historia de tu pueblo se ha llenado de dolorosa ignorancia de tal ausencia de luz, que aquellos los bellos campos floridos, como ves se han consumido porque siempre faltas tú.
La obscuridad se ha quedado de entonces a la fecha, y ya es la hora que no fulge el nuevo sol.
Y yo sólo soy otro que ha perdido en esta noche su camino que le lleva a ser mejor.

¿Donde el conocimiento te ha llevado, qué hay allá, que no te ha permitido regresar?.
Que acabe aquí, este pacto con el tiempo, para el cansado viajero, que se ha detenido a oír.
Las obras de los hombres, y sus huesos son los únicos vestigios de su breve devenir.
Bendice mi palabra y sea la tuya y flote con hermosas plumas que hacen de su ondulación, el vuelo más ligero en estos tiempos, estos tiempos de portentos, para llevar tu canción.
Y prométeme volver, con la primera estrella que eres tú al amanecer, con el conocimiento que un día fue y ahí donde está, se aparece el lucero Quetzalcoatl. …

Canción: “Primer estrella de la tarde”; Fernando Delgadillo