-Profe, me dicen que todos los caminos llevan a Roma, pero ¿y si dónde quiero ir es a París y a no a la capital italiana?

-Pues entonces, todos los caminos te llevarán a París. En el fondo me hablas del destino, “¿puedo cambiar un destino impuesto?”, me preguntas, a lo que te responderé que llegarás a la ciudad que te propongas: Paris, Madrid o Pernambuco…  contestó el profesor-pero pasando por Roma, si ella forma parte del cuaderno de ruta de tu destino.

Pero lo más importante que descubrirás es que todos los caminos -que valen la pena- conducen a Roma si lees la palabra al revés. Es decir: “Todos los caminos conducen al AMOR” – contestó el profesor-.

Alejandro Jodorowsky