“La esencia misma del universo, nuestra trama profunda, es el amor. No hay por qué buscarlo, puesto que lo somos. No se plantea el problema de amar más; sería como pedirle al agua que fuera más húmeda. El sufrimiento no nace de no amar sino del hecho de que en toda acción estamos impidiendo manifestar el amor que anida en nosotros. Educaciones equivocadas sirven de barrera a ese potencial positivo. Tenemos que romper los diques mentales para que caiga la máscara y fluya nuestra esencia… A ver cómo nos las arreglamos para encontrar las vías que permitan expandirse a nuestro amor.”

Alejandro Jodorowsky, en “TEATRO SIN FIN