“Compartir, realmete no consiste en dividir algo limitado en partes todavía más limitadas aunque iguales, sino en la fragmentación del Todo en una infinidad de partes igualmente ilimitadas en las que cada una es la totalidad. Pero no se puede repartir aquello que no tiene límites: compartir es la desmultiplicación del Todo (del amor, de la energía vital, de los sentidos), no la división.”

En “Metagenealogía”, Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa