PARA CASAR A MARILYN MANSON CON DITA VON TEESE, 4 DE DICIEMBRE DE 2005

A ustedes dos, mujer y hombre, los uno por la fuerza del aire, principio que dirige la mente. Para que siempre respeten lo que son, teniendo derecho a expresar su propia visión del mundo, aunque no estén de acuerdo el uno con el otro. Tendrán derecho cada uno a desarrollar sus pensamientos en la dirección que les convenga.

A ustedes dos, hombre y mujer, los uno por la fuerza del agua, principio que rige al centro emocional. Para que nunca se sometan a la tortura de querer unirse de un modo que no es el vuestro. No todos aman de la misma manera. Se amarán sin aspirar a una quimérica fusión, deseando serlo todo el uno para el otro. No se encerrarán en una relación exclusiva. Agregarán a su cariño, el cariño por sus seres queridos, sus amigos, la humanidad entera. Reconocerán que el amor no es la búsqueda de la igualdad sino de la diferencia complementaria. No serán dueños ni propiedad el uno del otro. Se atarán con nudos que siempre sabrán deshacer. Se protegerán mutuamente sin nunca privarse de su libertad. Avanzarán juntos bendiciendo cada uno de sus pasos, pero si sus caminos se separan, lo aceptarán deseando lo mejor para el otro en su nueva vida.

A ustedes dos, mujer y hombre, los uno por la fuerza del fuego, principio que rige a la energía sexual. Su placer será mutuo y sin límites. Se permitirán expresar sus deseos, aceptando satisfacer los fantasmas del otro, dándose también el derecho de negarse. En este caso el “no” será un compromiso que les permitirá buscar la satisfacción en quien se las pueda dar. La sublimación y la abstinencia deben ser sinceras y no disfraces de la frustración.

A ustedes dos, hombre y mujer, los uno por la fuerza de la tierra, principio que rige la vida material. Compartirán con placer el espacio pero siempre guardando un territorio personal. Nunca invadirán el sitio privado del otro, respetando su necesidad de soledad. Una relación sana no se construye sobre deseos de posesión.

Esta mujer y este hombre, que en ninguna parte son algo de alguien y en ninguna parte tienen algo que sea de ellos, se reunirán en el amor y colaborarán juntos en una obra, material o espiritual.

Ahora es el momento de intercambiar los anillos.

Por la fuerza del aire, por la fuerza del agua, por la fuerza del fuego y por la fuerza de la tierra los declaro unidos en la realización de la Gran Obra alquímica.

Alejandro Jodorowsky (Plano reativo)