“Así como el aire es la atmósfera del cuerpo, el tiempo es la atmósfera de la mente; si el tiempo en el cual vivimos consiste de meses irregulares y días regulados por horas y minutos mecanizados, eso es lo que llega a nuestra mente: una irregularidad mecanizada. Si todo procede de nuestra mente, no es de extrañarse que la atmósfera en la cual vivimos se encuentre contaminada, y nuestra acostumbrada queja sea: “No tengo suficiente tiempo” Quien posee tu tiempo, posee tu mente. Posee tu propio tiempo y conocerás tu propia mente”

de José y Llodyne Argüelles

De el calendario de la paz 1999 – 2000